Rebajas

Holaaaaa!!!
   Esta semana hemos querido dedicar el post a esa gran amiga que aparece en la cuesta de enero, las rebajas!
    Cierto es que el país no pasa por un buen momento económico y la famosa cuesta de enero quizás se hace más dura que nunca. Y como siempre ahí están las tiendas con sus ofertas, incitándonos a consumir, enamorándonos con sus productos a precios asequibles. Por ello, este post va dedicado a todas aquellas personas consumistas como yo que tienen una gran debilidad por tener algo nuevo en el armario. Así que, si quieres estrenar algo pero a su vez quieres hacer una buena compra sin derrochar mucho dinero sigue leyendo.
·             Muchas veces compramos de forma compulsiva sin reparar en aquello que realmente necesitamos, por esta razón, lo primero que debemos preguntarnos es ¿qué nos hace falta?
·          Cuando ya hemos respondido a ello debemos saber si eso que nos hace falta en nuestro armario seguirá estando de moda o sólo me lo pondré dos días y luego irá a la montaña de ropa olvidada.
·                Otra de las cosas a las que recurrimos para comprar es decir el típico “es un básico, siempre se llevará” pero no por esta razón debemos comprarnos un cargamento de ropa básica, RECUERDA, sólo aquello que nos haga falta.
Una vez estipulados claramente estos puntos en nuestra cabeza nos lanzamos a hacer aquello que tanto nos gusta, comprar. Para esto también existen algunas formas óptimas de realizarlo, toma nota:
v  Si has encontrado esa prenda que te gusta y te hace falta no debes comprarla nada más verla. Debes analizar su precio, si la rebaja que le han hecho es grande te sentirás mejor al adquirirla ya que siempre pensarás en cuánto te has ahorrado y en la pobre persona que se la compró a un precio mayor.
v  La táctica del sondeo profesional. Así llamo a la estrategia que usamos las buenas compradoras, consiste en fijarnos en qué lugar está más barato aquello que queremos comprar. Sabemos que la mayoría de las tiendas tienen productos muy parecidos y quizás lo que has encontrado en la primera tienda que entraste, está más barato en dos o tres establecimientos más allá. Esto es muy predecible cuando se suele acudir con frecuencia a las tiendas, es el típico mirar y comparar precios que hace todo el mundo (y más en estos tiempos).
v  Por último, cuando hayas encontrado la prenda que te gusta a un buen precio y en el lugar más barato no debes olvidar fijarte en la calidad. Muchas prendas están expuestas a la luz tan potente de los escaparates y estanterías, lo cual, produce que el color pierda fuerza y la textura se debilite. Además, muchas veces las prendas tienen alguna mancha o desperfecto pues, todo el mundo las toca, se las prueba, las lanza por aquí y por allá. Debes fijarte que esté en perfecto estado.
      Al haber realizado todo esto podemos hacer nuestra deseada compra.
    Quizás te parece un proceso algo largo pero en la práctica es mucho más ameno y tu bolsillo te lo agradecerá.
      Para finalizar les enseño alguna de las cositas que he aprovechado para comprarme en las rebajas.












Esto es lo que me he comprado en las rebajas ¿os gusta?

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