Myself, la importancia del yo

¿Qué es la moda o en que se ha convertido? Ese quizás sea lo que se espera que hablemos siempre en nuestros post, por ello esta semana hablaremos sobre algo a lo que nosotros le damos más importancia que cualquier outfit, o cualquier elemento estilístico, la importancia del uno mismo, el myself.

En muchas ocasiones nos olvidamos de darnos el valor que en verdad nos merecemos y confundimos el querernos a nosotros mismos con un falso narcisismo o más bien con un exceso de autoestima, llamado erróneamente ego. Y es que la importancia de cuidarnos nosotros mismos para poder así ayudar a los demás a dejado de cobrar interés, para dar paso al  falso altruismo y la falsa solidaridad.

Por ello, surge este post para avivar ese yo interior, el que toda persona tiene y pocas veces solemos sacar, por vergüenza o temor a que no guste.

Todos tenemos una voz interior, una chispa que nos anima siempre a hacer lo inesperado, lo imposible y desde aquí queremos animar a que esa voz sea escuchada, a que cobre fuerza y que al finalizar de leer este post seamos capaces de salir a la calle y decir estoy aquí y  quiero sentirme así.

Ya que muchas veces debido a la rutina, al cansancio o simplemente a la dejadez, no somos capaces de hacer cosas para nosotros, para sentirnos bien con nosotros mismos y sólo atendemos a nuestro entorno, siempre con ese sentimiento de  apatía  ante los cambio y  la novedad. Es por ello que daremos unas claves para no olvidarnos que nosotros somos parte del mundo, pero para ello debemos ser conscientes de quienes somos, qué y cuál es la función que tenemos en este mundo.

Una de las claves que nosotros consideramos más importante es guardarnos todos los días un par de horitas para nosotros mismos. Es decir, al llegar del trabajo, al acabar de estudiar o incluso al acabar las tareas del hogar, es importante reservar un momento para nosotros, en cuál hagamos lo que hagamos nos sintamos plenos, a gusto y sobre todo satisfechos, pudiendo ir a la cama con la fiel idea de que no se nos queda nada atrás. Ejemplo de ello puede ser, si se nos apetece ver la televisión tirados en el sofá, al ser nuestro momento, no nos debemos sentir culpables por verla un par de horas, si se nos apetece hacer deporte, pues haremos nuestro ratito de deporte y así, con cualquier cosa que se nos apetezca, sin sentimiento de culpabilidad alguno.

Otra idea que acompaña a la anterior o más bien complementa a esta, es el hecho de pensar todo lo que hemos hecho a lo largo del día. Parándonos a  recapacitar todo lo que hemos hecho y pensando en si ha sido satisfactorio para nosotros, esto nos ayudará a sentirnos plenos y en caso de que algo no nos haya gustado o no nos haya sentado bien, podemos cambiarlo para veces venideras. Consiguiendo así crecer como personas y siendo a la vez capaces de obviar lo negativo para quedarnos siempre con todo lo positivo.

Siguiendo con  estas ideas de mejora del uno mismo, mención especial a la vida compartida, es decir, en familia, pareja,… Es muy importante que cada miembro tenga su propio espacio. Para ello, es necesario que una vez en semana a ser posible o como mínimo una vez cada quince días, se haga necesario romper con el  núcleo compartido, saliendo con gente nueva, viviendo nuevas experiencias, etcétera. Ya que así seremos capaces a la hora de volver a nuestra vida "compartida" de empatizar mejor. A su vez tendremos nuevas vivencias y cosas que contar. Sobre todo por el hecho de desconectar de nuestra rutina y nuestro entorno más inmediato.

Por último, y no por ello menos importante el querernos a nosotros mismos también implica cometer alguna locura de vez en cuando, por ejemplo, si se nos apetece comprarnos algo que acabamos de ver (no siempre, pero si nuestra economía nos lo permite), comprarlo, si se nos apetece un viaje y en la medida de lo posible lo podemos hacer, pues sin pensárnoslo dos veces, hacerlo. Porque eso nos hará sentir llenos de satisfacción y no por el hecho de tener algo nuevo, sino porque al ser algo que queremos nos hará sentir plenos. Y ya no  solo en el momento de comprarlo, sino en el momento de lucirlo, o de ejecutarlo ( en el caso un viaje) y es que la emoción que se siente al ver que podemos cumplir un deseo, nos hace sentirnos pletóricos y eso no solo sirve para estar bien con nosotros mismos sino con nuestro entorno. Ya que al nosotros estar más felices con nosotros mismos somos capaces de hacer más felices a los que nos rodean, pudiendo empatizar mejor y mostrar mejor nuestros sentimientos e ideas.

A modo de conclusión decir que este post es una oda al positivismo, a la alegría y por supuesto, a la fe en la autoestima. Porque el quererse uno mismo es tan positivo como el sentirnos queridos por los demás, y si somos capaces de querernos nosotros mismos seremos capaces de demostrar ese querer a los demás.

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